
Los sentimientos son estados de ánimo que nos hacen estar de una manera o de otra. Son muchos, y sería una tontería intentar listarlos todos (alegría, tristeza…).
La gente suele clasificar sus sentimientos en positivos y negativos. Siendo, por ejemplo, los positivos (o buenos) la alegría, el amor… y los los negativos (o malos) la tristeza, el odio…
Dada esta clasificación, parece que los únicos sentimientos por los que nos apetece pasar son los buenos; sin embargo, ¿por qué no sentir de vez en cuando alguno malo?. Esto puede parecer disparatado, pero de vez en cuando es sano pasar por un momento triste, o enfadado.
Toda esta historia viene porque por unas cosas y otras de la vida, me he tenido que enfadar, gritar, poner malas caras, … y cuando me venía el típico amigo dando su “apoyo” y diciéndote “venga tío, ¡no te enfades!” se me quedaban las ganas de decirle: “¿y qué pasa si quiero enfadarme? ¿y gritar? ¿e insultar?”
Creo que todos los sentimientos son buenos. Obviamente siempre es mejor que abunden mas los buenos que los malos… pero aún así, de muy de merienda en merienda apetece saltarse estas “normas”.
Cuando las obras de vuestra ciudad casi os impidan sacar el coche o llegar cómodamente a vuestra casa… simplemente gritad… y cuando os digan “tranquil@”… ni caso. Veréis qué bien!
Escuchando:
I Feel Fine (The Beatles)