24 mayo 2008 13 Comments

ecks
Problemas de nivel

solucionEstos días de exámenes en los que uno se plantea un montón de cuestiones filosóficas de camino a y de vuelta de la biblioteca, he estado pensando en algo que creo que es interesante: los niveles de gravedad de los problemas de cada uno.

Todos tenemos problemas. Yo sin ir mas lejos tengo ocho problemas (que tengo que aprobar ahora si no quiero ir a septiembre), afortunadamente, solo son temas académicos, así que no puedo quejarme mucho. De todos modos, es posible que yo le diga a alguien -”jo tío, qué agobiado estoy. Tengo mañana exámen de arquitectura de computadores y lo llevo fatal”. Y que el o ella me responda -”y a mi que; ayer me rompí el brazo y tengo que llevar esta escayola y aguantar mucho dolor”.

Obviamente, prefiero mil veces hacer el examen y suspenderlo, que partirme el brazo o algo peor, así que no es comparable. Pero no es tan fácil, porque aunque no sea comparable sigue siendo un problema: algo que te quita el sueño por las noches y te lo hace pasar mal en mayor o menor grado.

Esta es una reflexión a la que he llegado tras ser muy injusto con mi novia, que me contó algo que le pasaba y le di poca importancia porque consideré que mi problema era más grave. Es un craso error, a ella no le consuela que mi problema pueda ser o no más grave, si no que sigue teniendo el suyo ahí y sin solucionar. finalmente comprendí que no es el problema en si lo que importa, si no encontrar una solución rápida y eficiente.

Esta parrafada puede sonar tonta, pero es algo que aunque parezca obvio, no siempre se comprende fácilmente.

13 mayo 2008 25 Comments

el_Vania
Desengaños…

Desengaño

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Crees que lo tienes y desaparece
En el momento más crucial
Como en toda ocasión precedente
A un instante precioso, ya lo sé.

Sé que el miedo estará conmigo.

El miedo al sí y el miedo al no.
El miedo al rechazo.
El miedo a la burla de tus sentimientos.
El miedo a la confusión de emociones.

Otro desengaño más… Suma y sigue.

Escuchando:
Vicious Heart – (GUN)

PD: La calle del Desengaño EXISTE. Y está en el casco viejo de mi bendita Zaragoza.
Me falta por encontrar la calle de la Amargura y la de la Melancolía, que cantaba, como le llama mi amigo Wolffo, “Sabino Joaquínez”.

PD2: ¿Cómo es que nadie pasa por TeleHuevo para aprender nuevos platillos? Miren que me enfado de veras… :)

5 mayo 2008 13 Comments

el_Vania
Con el pecho henchido…


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La verdad es que yo, Barcelonés de nacimiento pero Zaragozano de adopción desde hace ya 25 años… joder, un cuarto de siglo, no puedo sentir nada más que el pecho henchido de orgullo patrio al ver cosas como este vídeo.
Zaragoza está cambiando.
Hay algo grande en vísperas, la Expo, la ciudad se está poniendo guapa a pasos agigantados y la mayoría de renders que véis en este vídeo ya son realidad, de verdad de la buena.
Esta bendita ciudad ha vivido siempre sin creer en sus posibilidades. Pensando siempre que era el pueblo más grande de España.
Pero afortunadamente esto está cambiando. Y podemos decir que somos una GRAN ciudad.
Yo esto lo vivo con pasión. Qué queréis que le haga.
Solo os digo, a los que sois foráneos… que si pensáis acudir a esta cita, aquí tenéis a un guía.
CaesarAugusta, Ciudad Inmortal… está entre bastidores, lista para el estreno.
En Zaragoza, se GOZA.

Escuchando:
In God’s Country – (U2)

3 mayo 2008 9 Comments

el_Vania
Cual pompa de jabón…

¡Plop!

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Frágil.
Como una pompa de jabón.
Así es mi motivación.
Así empiezo miles de cosas,
quedando al poco abandonadas a la suerte.

Fácil,
sería decir adiós.
Hacer mutis por el foro,
olvidarme de las citas,
recuperar el tiempo que devora el blog.

Creo que tengo que tomarme esto con más calma…

Escuchando:
Something Worthwhile – (GUN)

PD: Nueva receta en TeleHuevo. Si es que me quejo de vicio…

25 abril 2008 12 Comments

el_Vania
No es lo mismo…

Noslomismo!!

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No es lo mismo…
“Tejidos y novedades en el piso de encima”
que
“Te jodes, no ves nada y encima te pisan”.

Escuchando:
Trouble Me – (10.000 Maniacs)

17 abril 2008 17 Comments

el_Vania
Hazlo sin pensar.

De colores...

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El teclado es un cesto de ceras de color,
las líneas de código se convierten en poesía,
literatura binaria con rimas asimétricas
basadas en ceros y unos.

Falta tiempo para todo
y es en ese momento cuando la falta de inspiración
se convierte en la mejor opción dado el letargo de las musas,
que no se atreven a venir en épocas de carga de trabajo.

Y venía pensando en algún argumento, algo que contar,
ya que últimamente me gusta la forma en la que respondo
en los blogs a los que acudo habitualmente como asiduo parroquiano,
pero dejo descuidada siempre a la Ciudad de mis amores.

Por eso me dije mientras paseaba de vuelta a casa,
con la amenaza de tormenta sobre mi cabeza,
con cielo gris y hojas verde intenso…
cuando llegues a casa, hazlo sin pensar.

Escuchando:
All around – (INXS)

8 abril 2008 18 Comments

el_Vania
¿Leyenda urbana?


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Esta historia la tengo tan oída… siempre se comenta en el entorno familiar. Yo no sé si será cierta o no, pero me parece fascinante hasta tal punto, que creo que es de recibo compartirla.

Todo sucedió al final de las vacaciones de verano. Daba lo mismo saber si era cuando agonizaba agosto o bien cuando septiembre daba sus primeros pasos.
Lo cierto es que se repetía el ritual de lo habitual: La vuelta a la rutina, al barrio, a los trabajos, escuelas, a lo cotidiano.
Pero algo inesperado ocurrió esa mañana cuando, nuestro protagonista, aparcó su vehículo familiar cargado hasta los topes.
En el interior del monovolumen estaban su preciosa mujer, sus hijos, sus dos perritos, las maletas, bolsas, juguetes, regalos y neveras de plástico… lo normal tras un mes en la playa.
El caso es que al ir a abrir el portal, se encontró con la escena de una mudanza.
Lo curioso era que todos los muebles, objetos de decoración, el estéreo, la televisión, en fin, hasta las plantas de interior… eran exactamente iguales a los bienes que él poseía. Tan solo tardó tres golpes de vista en darse cuenta del percal.
Al principio, en la primera coincidencia, le provocó una sonrisa.

- Mira, este que llega tiene la misma lavadora que nosotros… – pensó para si mismo.

La siguiente similitud le sorprendió.

- ¡Caray! Si hasta tienen la cuna del bebé idéntica a la de nuestra pequeña… – volvió a decirse asombrado.

El tercer parecido le provocó miedo y odio a partes iguales.

- Esa réplica del Guernica de Picasso es idéntica a la mía. ¡Como no reconocerla, si la pinté yo!. ¡Me cago en la leche puta! ¡Nos están robando!. -

Algo se puso en marcha en la mente de nuestro héroe. Los nervios y el temor que había experimentado al principio se transformaron en calculadora serenidad. Retrocedió, salió del portal y le dijo a su mujer que tomase ella el vehículo y se dirigiese a casa de sus padres con los niños.
No había tiempo para explicaciones. Su mujer pudo comprender la gravedad del asunto sin tener que hacer preguntas que no venían al caso.
Dicho y hecho, respiró aliviado al ver el vehículo alejarse por la cuesta hacia abajo, para dar la curva en la plaza y perderlo de vista.
Ahora podía actuar.
Volvió al portal, donde esperaban todas sus pertenencias, y subió en el ascensor hasta el penúltimo piso del rascacielos de viviendas en el que residían. Al llegar a su planta, vio la puerta de su domicilio abierta de par en par.
La escena era dantesca, no había casi nada. Entró en silencio, pero luego recapacitó y se hizo pasar por el vecino fisgón y simpático a partes iguales.
Allí dentro estaba el amigo de lo ajeno, preparando más cosas para bajar.
Y con una naturalidad digna de un puto Óscar de la Academia, pasó a interpretar el papel de su vida.

- ¡Buenos días, vecino! ¡Vengo a presentarme, veo que están de mudanza! -

Aquel desparpajo descolocó en principio al puto chorizo, pero supo recomponerse en seguida…

- Pues sí, ya ve. Esto es un lío, pero bueno, luego nos reiremos de todo este follón. Creo que hemos venido a un buen barrio. -

- Y que lo diga, amigo. Cuando quiera, podemos tomar unas cervezas y si hace falta que le echemos una mano, no tiene más que llamar a mi puerta. -

- ¿Y donde vive usted, caballero? -

- En este piso, puto cabrón. -

Aquello detonó más kilotones de golpes que las bombas de Hiroshima y Nagasaki juntas.
La pelea fue breve pero intensa. Al final nuestro amigo logró reducir a su contrario gracias a un certero golpe en la sien con un taburete de la cocina que estaba donde no tenía que estar.

- Joder – pensó para si mismo – Al final, tantas películas de Charles Bronson, han merecido la pena. -

Lo siguiente que hizo fue entrar en la despensa – trastero de la casa, en la que había cuerda de sus anteriores aventuras en la montaña, que utilizó para dejar atado y bien atado a aquel indeseable. Fue a la cocina, abrió una cerveza y encendió un cigarro. Y se sentó en el taburete de la cocina, otrora arma contundente, a esperar a que se despertase el ladrón.
Aquello no demoró más de media hora.
Cuando despertó, el ladrón maldijo el día en el que nació. Y váis a ver porqué:

- De modo que… - Hizo una pausa para dar otra calada a otro cigarro - ya estás despierto… ¿Has dormido bien? -

- Mira, esto es un error. Creo que podemos solucionarlo. De verdad, si tú quieres, aquí no ha pasado nada… -

- Creo que no estás en posición de negociar. Pero no te preocupes. Ahora mismo llamo a la policía, ellos sabrán que hacer contigo. -

- ¡¡JAJAJA!! – espetó desafiante el delincuente – Llámalos. Antes de que tú termines de subir tus cosas, yo ya estaré en la calle. -

Con una frialdad digna del mejor Nicholson, nuestro héroe no se inmutó. Apuró su cigarro y le preguntó:

- ¿Tú crees? Yo no estaría tan seguro de eso. Déjame que te recuerde que no estás en posición de negociar. Y en seguida, vas a poder comprobarlo. Te lo garantizo. -

Tomó el teléfono y marcó lentamente los dígitos del 091. Fueron tan solo un par de tonos de espera hasta que contestaron su llamada.

- Policía, ¿dígame? -

- Buenos días. Quisiera denunciar un robo en mi domicilio. Acabo de regresar de vacaciones con mi familia y he sorprendido al ladrón en el interior de mi casa. -

- ¿Ha logrado reducirlo? -

- Sí. Pude atarlo con una cuerda y está en el salón, déjeme un segundo, voy a comprobarlo. -

Dejó que pasasen unos segundos.

- ¡¡Por favor!! ¡¡Vengan rápido!! ¡¡Se ha soltado!! ¡¡Deprisa!! ¡¡Se va a tirar por la ventana!! ¡¡Ha saltado!! ¡¡Dios mío, que horror!! -

Colgó el teléfono y vio la cara de terror de su inesperado visitante. Se acercó a él, inmovilizado por la cuerda que todavía le retenía y le dijo suavemente al oido:

- Vete a tomar por el culo, cabrón. Tu vida acaba aquí. Dulces sueños. -

Acto seguido le soltó otro viaje en la cabeza con el taburete de madera, esta vez con más fuerza que el anterior.
Desató con cuidado el cuerpo inconsciente y lo arrojó por la ventana.
Quedó de espaldas a ella hasta que unos segundos después se escuchó un sonido hueco y sordo, el fatal impacto tras casi dos decenas de pisos en caída libre.

Ese sonido fue el que marcaba el comienzo de la carrera frenética por subir sus pertenencias a su casa, hasta que se personó, tarde, como siempre, la policía.

El caso quedó sobreseído. El ladrón se suicidó antes de darse preso, estaba claro.
Y así quedó todo.
Aquella noche regresó la familia y todo fue como siempre, como si nada.

Hay cosas que son sagradas, y la casa de uno, es lo que más.

Escuchando:
Fields of Joy (Reprise) – Lenny Kravitz

30 marzo 2008 25 Comments

ecks
Y entonces me mordí la lengua

iPod nano 3GHay algo con lo que no puedo: la mala educación. Lamentablemente es algo que va apareciendo cada vez mas y a veces es incontrolable. Esta noche estaba volviendo a casa en el autobús, cuando un pendejo que ha subido ha iniciado el reproductor de música de su teléfono móvil para regalarnos a todos los pasajeros un abominable reggaeton. Siempre he pecado de ser muy poco tolerante con la música que no me gusta (si no queréis oír palabras amables saliendo de mi boca, entonces no tenéis mas que ponerme al canto del loco, delincuentes, gandules, melendi…)

Pero lo de hoy ya ha sido para (hablando claro y mal) cagarse. Los pasajeros atónitos nos mirábamos con cara de no estar creyendo lo sucedido, pero ninguno hacíamos nada para evitar que aquél energúmeno nos amargase con sus desagradables y monótonos sonidos. Cuando por fín me he decidido a cesar el incesante y agonizante patum patum, patum patum, le ha entrado una llamada y se ha puesto ha hablar, y la siguiente parada era la mía.

¿Tanto le costaba ponerse unos auriculares? Es una buena forma de escuchar la música que te gusta sin dar por el culo a los que tranquilamente estábamos viajando del punto A al punto B; además la batería del iPod estaba muerta…con lo que no podía combatirlo con nada. ¿De verdad no se daba cuenta de que estaba molestando a todo el autobús? ¿Cómo puede haber gente así en el mundo? Las personas han de ser libres para hacer lo que les plazca…siempre y cuando no molesten a los demás, ¿no?

iPod cargándose ;)

22 marzo 2008 11 Comments

el_Vania
Y entonces, resucitó…

Tele Huevo!!

Cuando parecía que el pequeño huevo televisivo quedaba condenado al ostracismo y al abandono… el par de chalados de siempre volvieron a juntarse, a diseñar una nueva plantilla para la página y a hacer propósito de enmienda aprendiendo nuevos platos así como concertando citas con amigos y familiares para próximas grabaciones.

TeleHuevo ha vuelto.
Salud/OS!

12 marzo 2008 10 Comments

el_Vania
Conozco a la estrella…

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Conozco a la estrella.
De vez en cuando, coincidimos en pequeños espacios de tiempo, esos en los que se juntan dimensiones paralelas.
El vive ahí. Otro mundo, otra vida.
Viajes, dinero, fama, rock ‘n roll, giras que recorren el mundo, ovaciones, pitido de oidos, juergas post concierto, desordenadas habitaciones de hotel, consortes distintas cada noche.
Es feliz, tiene grandes ideas, grandes canciones que tocan la fibra de la gente.
Solemos charlar a menudo, tenemos la costumbre de preguntarnos que sería si se intercambiasen los papeles… pero eso es imposible.
Me mira con cierta envidia, tomé el camino que jamás se hubiese imaginado. Pero está orgulloso de como lo llevo.
Mi vida perfecta, mi mujer, la familia…
Aún así coincidimos y nos alegramos de vernos, pese a la distancia.
Conozco a la estrella.
A veces me pasa en primicia alguna de sus canciones. Cuando puedo, las robo para enseñaroslas.
Conozco a la estrella…
Él vive al otro lado del espejo.
La estrella soy yo…
en otro tiempo, en otro lugar.

Escuchando:
Llévame con Vos – (el_Vania)